Buscando el origen de los crinoideos en las rocas del salvaje Oeste americano

IMG_6638Y en este 170 aniversario del Instituto Geológico y Minero hemos querido dar un avance de investigaciones de ésas que solamente los expertos conocen y que al gran público le llegarán dentro de un tiempo, cuando aparezcan las conclusiones de una publicación científica, pero que hoy podemos acercarles gracias a las redes sociales y a este relato de nuestro compañero del Museo Geominero, Samuel Zamora, con el que consigue que le acompañemos en una expedición por el salvaje Oeste donde además de vaqueros, indios y fuertes, expertos como él pueden encontrar vestigios de unos fósiles muy especiales. Pero mejor que os lo cuente él mismo…

“Los crinoideos son un grupo de invertebrados marinos del grupo de los equinodermos cuyo origen es misterioso y poco conocido. La mayor parte de los primeros crinoideos aparecen en rocas calizas, en concreto en una roca muy particular y común en el Paleozoico Inferior de Norteamérica que se conoce como “flat pebble conglomerate”, cuya traducción podría parecerse a conglomerado de cantos planos. Este conglomerado tiene un origen muy concreto y se forma en zonas proximales de alta energía, cuya posibilidad de conservar equinodermos articulados es casi nula, debido a las fuertes corrientes en estos medios. Dado que la mayoría de los primeros crinoideos aparecen en este tipo de roca, y en Norteamérica, es muy probable que buscando rocas cámbricas de este tipo pudiera ayudar a encontrar los primeros crinoideos, y esta fue mi hipótesis de partida cuando en 2016 decidí organizar una expedición al oeste americano en busca de los primeros crinoideos.

En 2015, el IGME organizó en Zaragoza el Congreso Internacional de Paleobiología de Equinodermos, y durante una semana todos los asistentes estuvimos discutiendo sobre los temas más dispares de los fósiles de equinodermos, desde sus orígenes hasta su modo de vida actual. El profesor Forest Gahn de la Universidad de Brigham Young en Idaho (EE.UU) hizo una de las presentaciones más inspiradoras de todo el congreso. En ella hablaba de un nuevo yacimiento en Idaho con decenas de nuevos crinoideos del Ordovícico basal. Tras varias conversaciones acordamos compartir esta expedición que nos llevaría a buscar y tratar de comprender el origen de los crinoideos en el oeste americano.

“El profesor Forest Gahn de la Universidad de Brigham Young en Idaho (EE.UU) hizo una de las presentaciones más inspiradoras de todo el congreso. En ella hablaba de un nuevo yacimiento en Idaho con decenas de nuevos crinoideos del Ordovícico basal”

Durante meses, nos dedicamos a buscar en “Google Earth” y con ayuda de los mapas del servicio geológico americano zonas potencialmente interesantes de rocas cámbricas que pudieran presentar el famoso conglomerado de cantos planos. En concreto, en el cuadrante situado entre Montana y Wyoming aparecen muchos de estos afloramientos, en los que autores previos ya describieron equinodermos cámbricos en estas rocas, en concreto en la Formación Snowy Range, pero ningún crinoideo. Parajes emblemáticos como el cañón del río Yellowstone, o la reserva de agua de Buffalo Bill, se encuentran en esta región.

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En el verano de 2016, finalmente estaba todo organizado para que nuestra expedición financiada por un proyecto Ramon y Cajal del IGME partiese a buscar los primeros crinoideos en Norteamérica. Empezamos por la Formación Snowy Range del Cámbrico Superior, en los estados de Wyoming y Montana, cuyos afloramientos estaban en ocasiones a grandes alturas, y horas de caminatas, atravesando bosques y barrancos. Tras varios días de exploración conseguimos encontrar bastantes restos de equinodermos, entre los que se encontraban pavimentos con estructuras de anclaje de blastozoos de grandes dimensiones, pero ni rastro de crinoideos. Al menos, conseguimos localizar algunas áreas potenciales para planificar expediciones en el futuro.

“Mucho de este material está pendiente de ser publicado, pero nuestra expedición concluyó que la búsqueda de los primeros crinoideos debe ampliarse a rocas cámbricas, carbonatadas, principalmente formadas por conglomerados de cantos planos; y que presenten actividad microbiana”

Dado que el Cámbrico Superior resultó ser una de las zonas más arduas y hostiles para buscar equinodermos, decidimos intentarlo en el Ordovícico basal. Después de un día conduciendo llegamos al sur de Idaho,  a la Formación Garden City. Las rocas de esta formación son muy parecidas a las de la Snowy Range, pero además presentan montículos microbianos que ofrecen zonas óptimas elevadas para fijarse y favorecen la filtración. En unas pocas horas, habíamos encontrado varios crinoideos, estrellas de mar y edrioasteroideos, lo cual contrastaba enormemente con los hallazgos tan escasos del Cámbrico Superior.

Mucho de este material está pendiente de ser publicado, pero nuestra expedición concluyó que la búsqueda de los primeros crinoideos debe ampliarse a rocas cámbricas, carbonatadas, principalmente formadas por conglomerados de cantos planos; y que presenten actividad microbiana”.



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