La familia MINGUIDE se reúne en Madrid

img_3318_33686485081_oCuando uno entra en el despacho de Regueiro como familiarmente le llama todo el mundo en el Instituto Geológico y Minero de España entre el marasmo de documentos, libros, mapas encontramos tras él, a su espalda, varias plaquetas pulidas de rocas, todas ellas normalizadas, alineadas en el poyete de la ventana. Hoy, sin embargo, vemos que al inventario del geólogo se han sumado dos nuevas adquisiciones de calcopirita, envueltas en una pieza de tela suave, como una gasa, de manera que casi se diría que nos está enseñando a un recién nacido. Son fragmentos de mineral, que recuerdan a lascas prehistóricas, arrancados por los mineros a la tierra en su última visita, en la que, junto a su compañero de proyecto, Luis Jordá, han querido ultimar los preparativos para que la estancia de todos los miembros de MINGUIDE en nuestro país sea un éxito. Con el mismo cuidado con el que Manuel conserva sus plaquetas, porque del conocimiento habitualmente nace el afecto, llevarán a sus socios de proyecto de excursión a ver de primera mano cómo se trabaja en las minas de hoy en día.

Una visita obligada para ilustrar al equipo europeo del proyecto sobre la realidad más tangible y diaria de la minería. “Hicimos una encuesta y había una mayoría de los que estaban que habían visto una mina, pero creo que no entienden bien cómo funciona, más allá de las generalidades, porque se trata en su mayoría de investigadores teóricos, no son gente que se dedique a ello. Nuestro paquete de trabajo no tenía previstas estas visitas, pero hemos considerado que eran necesarias, porque hay un montón de especialistas en política minera que no conocen bien el sector. La mayoría de los miembros de este consorcio son universidades, el único Servicio Geológico es el nuestro y MINGUIDE en algunos aspectos implica un conocimiento profundo, como las últimas tecnologías disponibles, que no las puede conocer un técnico generalista, sino gente que está en la mina y ve lo último que hay”.

La imagen puede contener: 3 personas, personas de pie, calzado e interior

Entender MINGUIDE es tan sencillo como seguir las siglas del proyecto europeo, pues su objetivo no es otro que “servir de guía para el desarrollo de las políticas que afectan a la minería”. Se pretende proponer la mejor política minera, aunque sea una entelequia”, matiza Manuel Regueiro. “Por eso -añade- como no es un proyecto técnico sino científico, tiene que disponer de toda la información relativa a los últimos avances. Por esa razón Luis y yo nos fuimos a ver MATSA, para poder decirle a Europa las necesidades de formación que detectamos”. Una labor que supone estar constantemente alerta, atentos a novedades como las que se pueden ver hoy en MATSA “que dispone de equipos para explotar la mina en remoto, desde el exterior, utilizando una wifi dentro de la mina y los especialistas manejan las máquinas cómodamente sentados en una sala de control fuera de la mina, o el próximo uso de drones en el interior de la mina para levantar los planos topográficos de las galerías y de los avances en continuo. Técnicas modernas de las que nosotros tenemos que saber en este proyecto para mostrarle a Europa qué temas son novedosos”. A partir de esa ingente información recopilada por los participantes de MINGUIDE se elaborará una guía destinada a mejorar la minería en Europa, una especie de manual para orientar a quienes hacen la política europea del sector.

“MINGUIDE busca servir de guía para el desarrollo de las políticas que afectan a la minería”

La imagen puede contener: una o varias personas, personas sentadas e interior

En ese sentido, entre las carencias que se han detectado desde el grupo de trabajo del IGME está la mejora de los datos, “las estadísticas, para poder hacer política”, explica Regueiro. “Los datos estadísticos -recalca- ponen en evidencia la situación y si no sabes qué te falta o qué te sobra no puedes decidir qué es lo que tienes que hacer. Hemos visto que las estadísticas están dispersas y por eso nosotros ya hemos propuesto centralizarlas, algo que, de hecho, se va a hacer. Europa tiene ya un sistema de información minera, que se va a implantar, pero que todavía está en una fase muy inicial”.

No obstante, no serán los socios de MINGUIDE quienes reconfiguren esas estadísticas: “el nuestro es un proyecto científico que revela el statu quo, dice cómo son las cosas y qué recomendamos hacer. Además, los datos estadísticos pertenecen a los países. No obstante, hay otro proyecto, ORAMA, en el que también participa el IGME que en concreto va a estudiar cómo se toman esos datos para ver si se puede mejorar para que sean más rápidos, más actualizados y más uniformes, porque en Europa cada país toma los datos de la manera que le parece. Al no estar estandarizados no son fácilmente correlacionables, como ha puesto de manifiesto el proyecto Minerals4U. Por ejemplo, para el caso del cobre, en algunos países las producciones se dan en cobre contenido, mientras que en otros se dan en mineral de cobre, con lo que no es posible sumar. Porque no es lo mismo: la cantidad de mineral de cobre que se extrae es enorme y el cobre contenido es más pequeño”. Prueba de que cada vez más los proyectos europeos se enfocan a interrelacionarse y buscar sinergias entre ellos, optimizando los resultados: “De hecho, una de las cosas que nos pide Europa que haga el proyecto MIN-GUIDE es que estemos atentos a todo lo que se está haciendo, que no nos aislemos y, de hecho, va a haber una sesión de proyectos europeos en el taller de Madrid”.

P1270034.JPG
Manuel Regueiro, Luis Jordá, Ester Boixereu y JonRuiz en su visita a las instalaciones de MATSA

La visita de la “familia”

Aunque quedan seis meses de proyecto y MINGUIDE se cerrará con la conferencia anual en Bruselas el próximo 15 de diciembre, Luis Jordá afronta la reunión de este mes de mayo en Madrid

con los nervios de los anfitriones y sabiendo que el cerca de un centenar de personas de la que llama, la “familia” MINGUIDE, debe sacarle partido a una apretada agenda en la que quieren darles a conocer la realidad de la minería, bajo tierra y a cielo abierto, en España. “Visitaremos el parque minero de Riotinto -nos cuenta- que desde 2015 ha vuelto a abrir su mina. Desde los años 80 hay una política de restauración en el sector de la minería que van a permitir ver in situ cómo se gestiona el agua, cómo funcionan las escombreras temporales, etc., porque más de la mitad de nuestros socios tienen conocimientos del sector, pero les falta acercarse a la mina”. Y todo con la vista puesta en llegar a los que legislan a través de sus socios, una treintena de investigadores procedentes de instituciones como las universidades de Viena, Westminster,  Leoben, Lulea, Atenas, Zagreb o Aveiro, el Ministerio de Empleo y Economía de Finlandia, la empresa Gopa Com (Italia) y el propio IGME, oficiales de la Comisión Europea y gentes relacionadas con el mundo de la mina. Para contarles cuáles son los casos de mejores prácticas en proyectos mineros europeos y a partir de ahí avanzar en la elaboración de la guía online sobre política minera para todo el ámbito de la UE con la que los responsables de la toma de decisiones de los Estados miembros,  diseñen un marco de buen gobierno en materia de política de minerales que aúne la visión estratégica, la eficiencia y la inclusividad sin dejar de lado asuntos como los procedimientos de adjudicación de permisos eficientes para la exploración y extracción o la gestión de las partes interesadas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

A lo largo del proyecto, MINGUIDE ha trabajado con metodologías innovadoras para generar “un intercambio productivo de ideas y proyectos interesantes en los que se ha visto la minería por arriba y por abajo”, apunta Regueiro. Jordá no puede contenerse y nos avanza que entre las líneas de trabajo que preparan para los próximos meses se incluyen materiales como un test con el que pretenden sondear el conocimiento entre la población sobre recursos minerales como el coltán y acabar con la percepción que asocia la minería a prácticas ya ampliamente superadas, entre otros. Nuevas formas de acercar la muchas veces farragosa literatura gris de las instituciones europeas a la ciudadanía, sin olvidar, la obligada reflexión en torno a las dificultades que la transferencia de políticas significa para las instituciones implicadas y la imprescindible colaboración entre los agentes interesados en materias primas para afrontar los retos futuros de una política de minerales a 28, los Estados miembros de la UE, que ya disponen de un primer avance de las conclusiones de MINGUIDE en su página web.

RESULTADOS DEL PROYECTO


Y si te interesa cómo contaron los medios de comunicación la noticia, entra en nuestro tablero sobre MINGUIDE.

Alicia González (alicia.gonzalez@igme.es)

Responsable de la Unidad de Cultura Científica
Instituto Geológico y Minero de España

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s